Masaje Tántrico y Sanación Sexual

Este masaje con más de 5.000 años de antigüedad, proviene del norte de India, en el valle del Indus.

Usando como herramientas principales la respiración profunda y el toque consciente, este suave masaje lleva al cuerpo a una intensa relajación, tratando de amplificar y expandir la energía sexual, y conectar nuestra sexualidad con el corazón y su esencia.

El toque consciente conocido también como Yoga del Tacto, requiere por parte del terapeuta un estado de meditación, de vacío mental, para poder ofrecer una manera de tocar vacía de intención, muy distinta a la que estamos acostumbrados.

Siendo mucho más que un simple masaje, este trabajo se inicia con una ceremonia de purificación energética y armonización entre dador (Daka o Dakini) y receptor (Sadak), para continuar con el masaje de cuerpo entero, que surge en el momento, de manera intuitiva. Cuando la energía ha sido correctamente distribuida y la persona ha entrado en un estado profundo, mezcla de relajación, despertar sensorial y placer, llega el momento del masaje de Zona Sagrada o Lingam en el hombre y Yoni en la mujer, que amplificará la energía sexual para conectarla con el corazón. Esto expandirá el placer por todo el cuerpo, más allá de la zona genital y nos permitirá entrar en un contacto más profundo y verdadero con nosotros mismos.

Podemos encontrar dos niveles distintos de esta conexión basado uno, en el trabajo con la energía del Lingam o Yoni y el otro, más profundo, combinando la energía del Lingam/Yoni con el desbloqueo y despertar del Punto Sagrado o Punto G.

Se realiza en el suelo, sobre futón y con aceites calientes. Inicialmente se utiliza un pareo que es retirado en los primeros minutos de la sesión dejando desnudos, tanto al cliente o Sadak como al terapeuta o Tantrika, durante toda la sesión.

Es importante aclarar que, aunque se trabaja con energía sexual y se realiza masaje genital, no hay ningún tipo de práctica o intercambio sexual, así como tampoco se busca la eyaculación en el caso de los hombres.

Duración de la sesión: entre 90 y 120 minutos.